¿Qué es la pobreza evangélica?
¿Cómo
se entiende que para los cristianos ser pobres sea un valor?
Tener alma de pobres no es la miseria ni la pobreza social que hoy sufrimos
en nuestro país.
Dios no quiere eso para nadie.
El valor de la pobreza evangélica consiste en vivir con lo suficiente
para las necesidades básicas.
Es compartir nuestros bienes materiales y espirituales desprendiéndonos
de lo superfluo e innecesario.
Es una actitud voluntaria de respuesta al llamado personal que Dios nos hace.
Jesús, Rey y Señor de todo lo creado, con la donación de
su vida nos enseñó el camino:
cuanto mayor sea nuestra responsabilidad tanto mayor ha de ser nuestro
servicio.
"Si cada uno se contentara con lo que necesita y nada más, no habría ya miseria en el mundo" Mahatma Gandhi.
"¿Es que sólo se
llamará ladrón al que desnuda al que está vestido
y qué nombre se le dará al que no viste al desnudo pudiéndolo
hacer?
Del hambriento es el pan que tú retienes; del desnudo es el abrigo que
tienes guardado en el armario;
del descalzo es el calzado que se está pudriendo en tu poder; del necesitado
es el dinero que tienes guardado".
Homilía de San Basilio sobre el Evangelio de San Lucas.