Parroquia San Cayetano de José León Suárez

Casi todo lo aprendimos por medio de las manos:
a gatear, a equilibrarnos para caminar, agarrarnos de algo por primera vez, a alimentarnos, bañarnos, vestirnos...
Cuántos resentimientos, ira y hasta violencia, o cuanta ternura, atención y amor supieron expresar.
¡Cuántas lágrimas propias o ajenas han secado!
¡Cuántas veces se juntaron para orar en actitud de debilidad y poder a la vez.....!
Nuestros padres las guiaron para hacer la señal de la cruz, apretaron otras manos o se agitaron para decir "hola" y "hasta luego"... Hay manos de médico, de amigo, de chofer, de sacerdote.
Manos que nunca podrás olvidar... las de tus padres...
Cuando le das la mano a otra persona, no le das sólo la piel y los huesos sino tu corazón.
Un apretón de manos es un transplante de corazón...
Las huellas de los dedos y de las manos son huellas del corazón que no pueden borrarse jamás...
es por eso que este grupo de la Renovación Carismática Católica de la Parroquia San Cayetano de José León Suárez le ofreció este Rosario de manos abiertas a nuestra Madre Amorosa para que ella intercediera ante su Hijo no solo por nuestras necesidades sino por las de nuestra comunidad.
Maria, hoy con nuestras manos te ofrecemos también nuestro corazón
porque Tú nos enseñaste con tu entrega que El no tiene otras manos más que las nuestras...