Preguntas sobre la Biblia IV
Jean
Martucci
Ed. Paulinas
¿Dónde
se encuentra la localización exacta del paraíso terrenal?
"En Génesis 2, 8-14, se encuentra la descripción y la localización
del paraíso terrenal... Sería muy largo, por no decir imposible,
pasar revista a las diversas interpretaciones de estos versículos: baste
recordar que en su interpretación algunos han transferido el paraíso
terrenal, del Lejano Oriente (Coppens), al Polo Norte (Warren-Gruhn), e incluso
más allá de la tierra (Ungnad)......
"No es del todo improbable, que el hombre en un estado de civilización
muy primitivo, haya vivido en un jardín de delicias. Es necesario, sin
embargo, enfatizar que el autor sagrado, y todavía mucho más la
Tradición católica, consideran este jardín como un paraíso.
Es claro que un jardín como tal, no es más que un modesto factor
de felicidad, y que es más fácil considerarlo, en acuerdo con
la Tradición, como la suma de todos los elementos capaces de hacer feliz
al hombre, y mirarlo como un símbolo por lo tanto". (Galbiati-Piazza,
Mieux comprendre la Biblie, p. 147).
Recordemos una vez más, que esta interpretación simbólica
de ciertos elementos de los primeros capítulos del libro del Génesis,
lejos de empobrecer la Biblia, nos conducen más bien a las riquezas doctrinales
que las imágenes empleadas han intentado expresar y hacernos comprender.
¿Es verdad que antes
de la caída del pecado original, la serpiente caminaba erecta?
No seamos simplistas y no nos dejemos inducir en error por las pinturas y las
imágenes que representan la serpiente erecta antes de la caída.
Sólo una interpretación demasiado literal de Génesis 3,14
puede caer en tal opinión.
Es el autor inspirado quien bajo la acción de Dios escogió representar
al tentador bajo el símbolo de una serpiente. ¿Para qué?
Para condenar las religiones idolátricas existentes en su medio, que
tenían a la serpiente como una divinidad de la fecundidad y de la inteligencia.
El autor inspirado, mata dos pájaros con la misma piedra. Por una parte,
a ese Satanás que desde el principio se hizo mentiroso y homicida (cfr.
Juan 8,44), para hacer entrar la muerte en el mundo (cfr. Sabiduría 2,24),
Dios lo aplasta y lo hace morder el polvo. Y por otra, esas religiones que adorando
las serpientes se hacen suplentes de Satanás, no merecen más que
desdén y desprecio.
"Yo pondré hostilidad
entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. El te aplastará la cabeza
y tu acecharás su talón" (Gén. 3, 15).
¿Qué quiere decir aquí, la palabra "linaje"?
"Linaje", quiere decir "descendencia". Esta última
palabra es la usada en numerosas traducciones. La Biblia de Jerusalén,
por el contrario, prefirió el término masculino en vez del término
"descendencia", para evitar el decir a continuación de la siguiente
manera: "Ella te aplastará la cabeza
". No se sabría
entonces si se trata de la mujer misma, o de su descendencia.
En resumen, el texto afirma que la humanidad (los hijos de la mujer) vencerá
un día totalmente el mal y el sufrimiento (los hijos de la serpiente).
Como esta victoria de la humanidad será efectuada por un hombre en particular
(el Mesías), los judíos dieron a este texto un sentido mesiánico,
y la versión de Los Setenta, traducción griega de las Escrituras
hecha en el siglo tercero antes de Cristo, traduce así: "Aquel,
te aplastará la cabeza La Vulgata, versión latina debida a San
Jerónimo, dice en cambio:
"Aquella y quiere así subrayar el papel de la madre del
Mesías.
¿Con quién se
caso Caín?
La única mujer que había era Eva, su madre.
He aquí uno de los típicos problemas ajenos a la intención
de los autores bíblicos. Cuando el autor nos habla de Adán y Eva,
lo que quiere expresarnos es que el mal apareció desde los orígenes
de la raza humana. Cuando nos muestra a Caín asesinando a su hermano
Abel, nos quiere mostrar cómo el rechazo de Dios se propaga bajo la forma
del odio entre los hombres; la perspectiva del autor se aleja del problema de
la propagación de la raza humana. Dice simplemente, que "Caín
conoció a su mujer" (Génesis 4,17), sin precisar quién
era ella. Es necesario suponer la presencia de varios hombres y varias mujeres
sobre la tierra, cuando Caín vivía: de otra manera ¿por
qué habría de temer que lo matara el primero que le encontrase
(Génesis 4,14)?
¿Cómo se propagó la raza humana en sus inicios? La Biblia
no lo dice, y tampoco se interesa en ello. Hay que suponer uniones entre parientes
próximos. Caín, bien parece ser un personaje más tardío,
cuya historia se vinculó a los orígenes de la humanidad por razones
teológicas.
Es verdad que el arca de Noé
ha sido descubierta?
Según Génesis 8,4 "el arca se detuvo sobre los montes de
Ararat". La Biblia acepta aquí probablemente un emplazamiento legendario,
sin querer pronunciarse sobre su autenticidad. De todas maneras, la indicación
no es muy precisa, puesto que el Ararat (Urartu) es una vasta región
montañosa que corresponde más o menos al país de Armenia,
o según otros, al Kurdistán.
En esta región, hay un macizo que lleva actualmente el nombre de "Ararat":
está situado en Turquía, y su cima más alta llega a los
5.000 metros, aproximadamente. Evidentemente, la leyenda del país ha
fijado aquí el lugar del arca. Hasta el año 1840, se enseñaba
incluso la viña de Noé a los peregrinos, en un pueblito vecino.
Anteriormente nadie había escalado con éxito la cumbre del Ararat
(Dios no lo permitía, decían los lugareños), hasta que
en 1829 lo logró el viajero alemán Johann von Parrot: ¡no
encontró nada! ¡En 1876, Lord Bryce excavó la montaña
y encontró un trozo de leño! Markov en 1888, y Lynch en 1893,
no tuvieron semejante suerte! Algunos americanos intentaron de nuevo en 1949,
y algunos franceses en 1952. Pero todas estas personas son más bien buenos
alpinistas, que exegetas. El arca de Noé puede muy bien ser simbólica,
y no hay necesidad de encontrarla para comprender el asunto, y para transmitir
el mensaje de salvación y esperanza que su imagen encierra.
Cuando el diluvio, ¿toda
la tierra fue cubierta por el agua?
Está claro que los autores de Génesis 6-9, presentan el diluvio
como un hecho universal: todos los hombres (6,7), toda carne (6,17), todo aliento
de vida (7,22), debe perecer. Hay que comprender sin embargo estas expresiones
dentro de los límites impuestos por la época y los autores. En
aquel tiempo, la expresión "toda la tierra", no podía
obviamente significar "todo el globo terráqueo". No había
entonces ninguna noción de nuestro mundo actual, y la expresión
designaba al mundo para ellos conocido. ¿Quiere esto decir, que todos
los hombres (y todos los animales) de aquel mundo conocido entonces, perecieron?
El texto no es claro, y la mayoría de especialistas modernos opinan que
no. Parece más bien que la narración del diluvio se enraíza
en "la memoria de una o varias inundaciones desastrosas del valle del Tigris
y el Eufrates, que la tradición magnífica a las dimensiones de
un cataclismo universal" (Biblia de Jerusalén). La intención
de los autores inspirados es la de darnos un mensaje o enseñanza sobre
la malicia de los hombres, la justicia y la misericordia de Dios, así
como el poder de la Gracia para renovar el mundo y crear una nueva humanidad
a partir de un pequeño resto de elegidos.
¿Es verdad que el Arco Iris es signo de que Dios no enviará
otro diluvio sobre la tierra?
El Arco Iris es ante todo
un fenómeno natural. Visible a contraluz, resulta de la composición
de la luz solar a través de las gotitas de agua suspensas en el aire
cuando una nube se precipita en lluvia. Como el Arco Iris ofrece todos los colores
del espectro, y presenta un signo de paz y de alegría en un paisaje momentáneamente
triste, los hombres de todos los tiempos v lugares lo admiran: "es magnífico
en su esplendor........ forma en el cielo un círculo de gloria".
(Eclesiástico 43, 11-12). El autor de la narración del diluvio
en la tradición sacerdotal, ha escogido el Arco Iris como signo de la
alianza que Dios quiere establecer con el universo entero. El texto parece querer
compendiar v repetir la creación a partir del diluvio (cfr. Génesis
9, 12-17). En un modo poético de presentar una doctrina más profunda:
Dios no quiere la destrucción sino la salvación del mundo. Se
creía en aquel entonces, que Dios tenía un arco para lanzar sus
dardos de fuego (las descargas eléctricas), y así, colocándolo
sobre las nubes, mostraba su deseo de paz.