Pentecostés

El día de Pentecostés (al término de las siete semanas pascuales), la Pascua de Cristo
se consuma con la efusión del Espíritu Santo que se manifiesta,
da y comunica como Persona divina: desde su plenitud, Cristo es el Señor,
derrama profusamente el Espíritu.
En este día se revela plenamente la Santísima Trinidad. Desde ese día,
el Reino anunciado por Cristo está abierto a todos los que creen en Él:
en la humildad de la carne, y en la fe, participan ya en la Comunión de
la Santísima Trinidad. Con su venida, que no cesa, el Espíritu Santo hace
entra al mundo en los “últimos tiempos”, en los tiempos de la Iglesia,
el Reino ya heredado, pero todavía no consumado.

                                         Catecismo de la Iglesia Católica (731- 732)