
El Espíritu Santo en la Iglesia:
La Biblia nos enseña que el Espíritu Santo actúa sobre los Apóstoles y sobre todos los cristianos, moviéndolos a ser testigos de Cristo.
Su infusión no está limitada a los Apóstoles el día de Pentecostés, ni tampoco a un período determinado de la vida de la Iglesia.
El Espíritu Santo fue prometido por Cristo a toda la Iglesia para siempre.
El Espíritu Santo en la misión de la Jerarquía. ( Enseña, guía y santifica al pueblo cristiano) Papa, obispos y sacerdotes.Jesús prometió el Espíritu Santo a todos a los que creyeran en su Palabra Lc. 11, 13
En los hechos de los Apóstoles encontramos cumplida la promesa de Jesús, en su sentido más universal puesto que el Espíritu Santo es comunicado a los diáconos, a los fieles en general, no sólo a los varones, sino también a las mujeres, a los fieles que provenían del judaísmo, de Samaría, de la gentilidad, a los convertidos de Pablo.
Se les comunica para poder enseñar con autoridad y sin error, la verdad revelada, comunicar la verdad divina a los creyentes y gobernar la comunidad.La acción del Espíritu Santo en los fieles iluminará y dará noción para recibir y adherir a la Doctrina trasmitida por la Jerarquía y anunciar y dar testimonio de Cristo.
Iluminará para que los fieles adhieran interiormente a la Verdad anunciada. La fe es la aceptación con todo el corazón, de la verdad que es Cristo. Solo la iluminación y moción del Espíritu Santo, nos hacen creer de veras.