Los frutos del Espíritu Santo son:

Amor, alegría y paz, generosidad, comprensión de los demás, bondad y confianza, mansedumbre y dominio de sí mismo. ( Gál 5, 22-23)

Los dones del Espíritu Santo son:

Sabiduría, entendimiento consejo, ciencia, fortaleza, piedad y temor de Dios.

Sabiduría:
Saber distinguir entre lo que es esencial y lo que está en un segundo plano en nuestra vida.

Entendimiento:
Detrás de las cosas está un último sentido y una última meta que es Dios. A veces nos cuesta entender los caminos que nos llevan a Dios.

Consejo:
Para aconsejar o decidir algo con responsabilidad, se necesita reflexión y buen consejo.

Ciencia:
Necesitamos ayuda para distinguir la verdad del error, el acierto de la equivocación.

Fortaleza:
Ser fiel a Cristo requiere muchas veces coraje y fuerza. Cumplir la Voluntad de Dios no es el camino más cómodo y fácil.

Piedad:
No es hipocresía, sino gratitud para con Dios. Significa confianza y amor a Dios y a los hombres, Es vivir en unión con Dios y los hermanos.

Temor de Dios:
Nos es angustia ni miedo a Dios. Es admitir que Dios es siempre más grande. Es respetar a Dios como nuestro Padre.