Encuentro de catequesis para niños

Tema: El Espíritu Santo que nos regala Jesús

Motivación: Lectura de los Hechos de los apóstoles. Pentecostés

Desarrollo: Comenzaremos a través de preguntas a reflexionar sobre la actitud de los apóstoles al recibir al Espíritu Santo.

Armaremos un esquema con las características principales que se enunciarán:

Aparece en la casa mientras están juntos y rezan.( como lo hacemos nosotros en casa, en la escuela y en la Iglesia)

María estaba junto a ellos. ( como hoy nos acompaña a nosotros a cada paso)

Se siente un gran viento. ( El Espíritu Santo es poderoso.)

Les saca el miedo a los apóstoles. Ellos se animan a anunciar a Jesús. Salen de sus escondites y anuncian en plena luz del día. (El Espíritu Santo da fuerza, coraje, alegría. Permite comunicar entre los hombres el mensaje de Jesús aunque Él ya no esté en la Tierra)

Les permite hablar en distintos idiomas para comunicar la Buena Noticia.
( El Espíritu Santo otorga sabiduría y entendimiento para aquel que tiene listo el corazón y escucha al Palabra de Dios.)

Les da el poder de expulsar demonios y de hacer milagros.
( El Espíritu Santo les da a los apóstoles el poder de sanar a los que están enfermos.)

Gesto y profesión de Fe:

El Espíritu Santo les regaló dones a los apóstoles.
También nos los regala a nosotros. ¿Cuáles son tus dones? ¿ En qué considerás que sos bueno?
- Los anotarán en un papel.

- El que se anime, lo leerá en voz alta.
Iremos a la capilla y los ofreceremos en el altar en agradecimiento por los regalos recibidos. Nos comprometeremos a ponerlos al servicio de los demás.

Cierre: Somos felices, porque Dios creó al hombre. Le regaló la vida, la Tierra y todo lo que habita sobre ella.
            Jesús nos hizo descubrir el modo en que debíamos vivir, nos anunció que hay un mañana, que vamos a vivir eternamente.
            El Espíritu Santo, se queda entre nosotros, para recordarnos el amor inmenso que Dios Padre nos tiene. Nos ayuda a leer la Palabra de Dios, nos regala sus dones y nos anima a tener fe y esperanza viviendo con alegría.

Nos despedimos cantando: Si el Espíritu de Dios se mueve en mí...