Pbro. Alejandro J. PUIGGARI
La educación de la FE
en la escuela
Casa del Catequísta - Buenos Aires
Exposición
en el 1er. Encuentro Nacional de la Pastoral Educativa y Educadores de la Fe
Consudec - 16 de agosto de 2001 - Buenos Aires
La Escuela Católica como educadora
de la Fe
Es toda la comunidad educativa la que educa en la Fe.
Afirmamos, porque así lo creemos, que es
toda la comunidad educativa la que educa en la Fe.
Por todo esto es que creo que sería interesante acordar que es más
propio hablar de educación en la fe que de la fe.
De ahí, que hemos insistido tanto en cual es el sujeto que enseña
o catequiza. Cuando hemos rescatado que nosotros queremos referimos a la escuela
católica, es porque creemos que ella está llamada a ser una verdadera
comunidad cristiana. Lo dice bellísimamente, el documento Escuela Católica
en los números 53-62.
Es una verdadera comunidad cristiana, católica, por lo cual no puede vivir encerrada en sí misma.. Debe abrirse, integrarse, no fundirse en la parroquia. Debe, sobretodo, estar en plena sintonía con la Iglesia Local para no quedar reducida a lo que sí el Papa dice sobre la escuela católica, en el ya mencionado discurso del 5 de marzo de 199 1: "Es preciso evitar formas de aislamiento que, al apartar al joven de la participación en la vida de la comunidad eclesial, correrían el riesgo de perjudicar, una vez terminados los estudios, su perseverancia en la práctica religiosa y quizá incluso en las mismas opciones de fe "
Toda la comunidad para toda la comunidad...
No podemos ser tan ingenuos de pensar la educación
de la fe solamente mirando a los alumnos. Sabemos y constatamos con dolor, cuantos
de nuestros docentes son verdaderos infantes en lo que se refiere a su fe. Y
a veces, si somos honestos, los vemos fríos, alejados de toda vida cristiana...
Creo que es hora que la opción por la catequesis de adultos deje de ser
proclamada y se haga realidad. Y por qué no, asumir el desafió
de hacer de nuestros colegios verdaderos itinerarios de fe que, como define
Juntos para una Evangelización Permanente "permita un camino de
crecimiento y maduración de la fe en un contexto comunitario-eclesial
que de sentido a la vida " (JEP50).
Y si bien entonces afirmamos que es toda la comunidad
educativa la que educa en la fe, no dejamos de reconocer personas a quienes
se les delega de un modo especial esta tarea. Delega no quiere decir dejar de
ser corresponsables, pero sí, que estos docentes-catequistas se constituyen
en los principales actores.
Delego, no me desentiendo...
3- El categuista-docente
Esta persona delegada ¿Quién es?
Un creyente, un testigo un discípulo... Alguien que ha contemplado en
el desierto y puede contar lo que ha visto. Alguien que enseña algo,
pero que ante todo desea poner en comunión con Alguien.... Y en este
sentido es un CATEQUISTA.
Pero no es cualquier catequista... Tiene que ser un Docente. No puede ser un
docente de segunda en el sistema educativo. El aula, la educación, tienen
sus reglas que no se pueden desconocer. No es posible que para hablarme de una
planta o para enseñarme un episodio de la historia el docente tenga en
su haber más 2800 horas de formación, y quien me tiene que hacer
conocer, amar y seguir al autor de la vida, quien me tiene que testimoniar el
Acontecimiento de la historia, tenga 250 horas de formación sistemática.
Seamos honestos... En esto estamos en deuda. Nuestros catequistas escolares
muchas veces son verdaderos maestros y profesores truchos que con muy buena
voluntad a veces la única acreditación que tienen son las numerosísimas
horas entregadas al servicio de¡ cura.
*Hay que decirlo con todas las letras y la firmeza
que sea necesario. El catequista no puede estar sobrevolando el aula sin encarnarse,
sin inculturarse en la realidad escolar, porque no solo sería un mal
catequista escolar, sino también un pobre reflejo del Misterio de un
Dios que por amor se encama, se hace cultura, tiempo y espacio.
*El catequista escolar, el profesor de religión tendrá que asumir
lo escolar con todo el alma, con todo el corazón. No como un simple espacio-temporal,
sino con la misma pasión que el Verbo de Dios asumió la humanidad.
Los colegios católicos necesitan verdaderos catequistas escolares, no
mediocres adaptadores de ámbitos escolares. Pedagogos sabios como Montessori,
maestros santos como Don Bosco, testigos mártires como Héctor
Valdivielso, sabiduría en lo cotidiano como Teresita...
*Pero quizás alguno me podría preguntar... Pero ¿todo esto
no lo hace un buen docente, un santo maestro?. Ciertamente que sí...
Entonces, ¿para qué un docente catequista, si me basta un buen
profesor de religión? Yo creo que no basta, que hay un plus, hay un ministerio,
una vocación especial... Porque justamente, como creo firmemente que
la escuela católica es una verdadera comunidad cristiana, me niego a
pensarla sin uno de los ministerios más propios de la Iglesia. Porque
creo que detrás del llamado y de la vocación hay una gracia...
y ¡no cerremos la escuela a la gracia de la catequesis!... Pero catequesis
inculturada, es decir, escolar en serio, educación en la fe.
4- El espacio áulico
a- Es una asignatura dentro de un proceso e itinerario
más amplio.
Es una enseñanza y no se debe descuidar el contenido, pero siempre teniendo
presente al destinatario, resignificando la doctrina para que se haga mensaje
e ilumine la vida.
c- Con todo el rigor de cualquier ciencia, pero enriquecido con la pedagogía
del Amor que se hace cultura de encuentro y de ternura.
d- Con toda la riqueza y límites del espacio áulico, el cual,
sin embargo es trascendido por el corazón del catequista con guardapolvo
blanco y se ensancha mucho más en un proyecto pastoral que involucro
a toda la comunidad educativa.
e- Con la sabida constatación que llevamos un tesoro extraordinario en
vasijas de barro, en estructuras débiles, en paredes de instituciones
limitadas, pero con la pasión de quienes no nos resignarnos a que Dios
sea el gran excluido de nuestros colegios.
f- Con la firme convicción que la "catolicidad" de una escuela
no es que tenga clases de religión, sino al revés, la catolicidad
de un proyecto y la encarnación en una comunidad educativa concreta legitima
que se realice un itinerario de fe.
Cito nuevamente a Mons. Zecca " no es cuestión, aquí, de extender nuestras reflexiones sino de captar el mensaje global y fundamental: no despreciar la oportunidad pastoral de exponer la fe con toda claridad y rigor intelectual, jerarquizando la labor catequística y manifestando, tanto un genuino interés por el diálogo interdisciplinar y por la integración del saber con la fe, la intención pastoral de tocar no sólo las inteligencias sino los corazones de los alumnos para lograr, con este esfuerzo, que el Evangelio penetre y, desde allí, ilumine la totalidad de la vida en su concepción (cosmovisión) y en su concreto desplegarse (vivencia) , 3
Terminemos con las palabras de uno de los mas grandes catequetas del momento, el Padre Alberich, conocido también por ser un gran educador: " En la línea de principio, dada la precisa identidad cristiana de la escuela católica, hay que subrayar no sólo la posibilidad sino también el deber que tiene de garantizar auténticas experiencias de catequesis, en orden a favorecer la maduración de la fe y la síntesis entre fe y cultura... " 4
3 Alfredo Zecca,
Distinción y relación entre evangelización, catequesis-Y
enseñanza religión Casa del Catequista Bs. As. 2000, p. 35.
4 Emilio Alberich, La catequesis en la Iglesia, Central Catequística
Salesiana, Ed 1991, p. 112.
V- Suelta las amarras... y navega mar adentro
1- El peligro de entretenerse limpiando las
redes...
Como Pedro podemos correr el mismo peligro... Y quedamos entretenidos... en
nuestro pequeño mundo.
Y por qué no... también enredados en nuestras intensas de poder
o de líneas...
Es una sutil tentación del demonio querer que todo esté claro
y lindo, ordenado y articulado para lanzamos a la mar...
Hay colegios, narcisistamente enfermos, ocupados en revisar y planificar...
y los chicos pasan, sin nada de calor, sin nada de ternura.
Hay muchos niños, jóvenes y adultos, familias completas que nuestras comunidades educativas serán los únicos evangelios que lean, nuestra alegría del encuentro, las únicas Eucaristías que celebren... pero a veces torpemente nosotros estamos preocupados y agobiados en hacer crecer las instalaciones.
Hoy se puede estar discutiendo todo el día sobre las mejores maneras de impostar la educación religiosa... pero quien no encuentra sentido a su vida, no puede esperar que nos pongamos de acuerdo.
2- Los sueños del navegante
Me gusta soñar... y espero que no hayan
perdido la capacidad de soñar...
Y ya que los catequistas nos caracterizarnos por los cuentos, quisiera terminar
con un poco de humor, con algo que me hiciera llegar una agobiada catequista
escolar.
En aquél
tiempo, Jesús subió a la montaña y sentándose en
una gran piedra dejó que sus discípulos y seguidores se le acercaran.
Después, tomando la palabra, les enseñó diciendo:
"En verdad os digo serán bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el Reino de los Cielos. Que serán bienaventurados los que tengan hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los perseguidos a causa de la justicia porque de ellos es el Reino, de los Cielos... "
Entonces
Pedro le interrumpió para decirle: "¿Tenemos que aprenderlo
de memoria?
Y Andrés dijo: "¿-Tenemos que escribirlo?
Y Santiago dijo: "¿Nos va a evaluar esto?"
Y Felipe dijo: "No tengo papiro "
Y Bartolomé dijo: "¿-Tenemos que hacer una monografía?
Y Juan dijo: "¿-Puedo ir al baño?
Y Judas dijo: "¿Y esto para qué sirve?
Entonces
uno de los fariseos, que nunca había enseñado pidió
ver la planificación de y ante el asombro del Maestro, le inquirió
en estos términos:
¿Cuál es el nombre del proyecto áulico? ¿Cuáles
son las expectativas de logro? ¿Tiendes al abordaje del área en
forma globalizada? ¿Has seleccionado y
jerarquizado los contenidos? ¿Cuáles son las estrategias? ¿Responden
a las necesidades del grupo para asegurar la significatividad?. I¿Son
significativos para el proceso de enseñanza - aprendizaje? ¿Has
proporcionado espacios de encuentro a fin de coordinar acciones transversales?
¿Cuáles son los contenidos Conceptuales? ¿Cuáles
son los procedimentales? ¿Cuáles los actitudinales... "
Caifás,
el mayor de los fariseos le dijo: "Después de la instancia
compensatorio de marzo, me reservo el derecho a promover directamente a tus
discípulos para que al rey Herodes no le fallen las encuestas. "
A Jesús, se le llenaron los ojos
de lágrimas y, elevándolos al Cielo, pidió al Padre la
jubilación anticipada.
3- En Tu Nombre... el cansancio se transforma en alegría
Es un chiste... No se enojen los pedagogos. Pero
saben.... A veces me parece que nos olvidamos eso tan lindo que nos enseña
el Salmo: Si el Señor no edifica la casa en vano trabajan los albañiles....
Por eso, sigamos trabajando y buscando juntos cómo definir y realizar
mejor la educación en la fe.
Pero con una actitud de peregrino, de diálogo, de pobreza... sabiendo
que sólo en la luz de lo alto y el aliento del hermano podremos darle
vida a este engendro de la educación de la fe en la escuela.
En tu Nombre... sólo contemplando
tu Rostro... podremos llamar por el nombre a tantos rostros que nos confías
y susurrarle al oído y gritarlo con la vida, que no todo está
perdido....
En tu nombre... sólo contemplando tu Rostro... podré descubrir
rostros de hermanos y hermanas que hacen posible el milagro de los vínculos
que sanan y cobijan...
Por eso que no se aparte nunca tu Nombre
de mi Rostro, para que mi cansancio de peregrino no pierda nunca la serena alegría
de aquel que sabe que el Señor no abandona la obra de sus manos y por
eso una vez más en tu Nombre Señor echaremos las redes...