Pbro. Alejandro J. PUIGGARI
La educación de la FE
en la escuela
Casa del Catequísta - Buenos Aires
Exposición
en el 1er. Encuentro Nacional de la Pastoral Educativa y Educadores de la Fe
Consudec - 16 de agosto de 2001 - Buenos Aires
Educar en la Fe... hoy... en una Escuela Católica
1- La Pedagogía de la REVELACION
La Constitución Dogmática DEI VERBM
sobre la Revelación, constituyó uno de los documentos más
acabados del Vaticano, eje y matriz desde la cual la catequesis encuentra toda
su identidad, naturaleza y pedagogía propia.
Pedagogía de Dios, pedagogía de la fe, pedagogía de todo
aquel que se reconozca cooperador e instrumento en esta comunicación
de la Fe. Nunca nos cansaremos de ahondar esta pedagogía propia que puede
y debe dialogar con teorías educacionales, pero que no puede perder nunca
su identidad más profunda.
Habría mucho para decir y desarrollar de esta perla preciosa, que es
la pedagogía de la revelación. No tengan miedo de buscarla, rastrearla,
como el tesoro escondido; no se encuentra en la superficialidad y en la haraganería
de las fórmulas repetidas. Hace falta cavar hondo, soltar amarras...
navegar mar adentro, adentrarse en la profundidad donde se hace posible la contemplación
del Maestro Bueno. Si reconocemos a la Pedagogía de Dios como esa perla
preciosa que nos habla el evangelio, el educador católico no tendrá
miedo en vender todo para adquirirla y alcanzar así su propia felicidad
y la de los que Dios nos confía.
En este punto, hay que ser cuidadosos de no manejar con excesiva ligereza la expresión "pedagogía de Dios". Hay casos, en que con demasiada liviandad le hacemos decir y hacer a Dios, realidades que son más bien nuestras. Y en esto hay que ser sumamente cuidadoso. Podemos recordar aquello tan hermoso de la epifanía de Moisés ante la zarza ardiente. "Quítate las sandalias porque el suelo que estás pisando es tierra santa " (Ex 3,5).
Son oportunas las advertencias que hace un gran
teólogo y pastor contemporáneo, especialista en Cristología:
"Que la fe deba ser mediada pedagógicamente no discutirse. De qué
modo haya de mediarse, eso es hoy algo profundamente discutido. La palabra "pastoral",
tan importante y tan fundamental y por ello irrenunciable, en el sentido fundamental
del último Concilio, se ha convertido en la actualidad a menudo en causa
de muchos errores y confusiones debido a una fatal estrategia de acomodación.
Asimismo, en nombre de la introducción pedagógica a la fe, se
ha caído no raramente en una autonomización e incluso primacía
de los métodos frente a los contenidos y en una minimización de
la fe, reducida a lo que puede ser transmitido plausiblemente aquí y
ahora.. En lugar de configurar al hombre a imagen de Dios, se construye un Dios
según la imagen del hombre. Como cristianos, solamente en Jesucristo
se realiza el hombre nuevo y pleno.
Finalmente, y ante todo, remitirá a Jesucristo, al que nosotros no hemos
de exponer, sino que más bien es El quien nos expone a nosotros, y que
de este modo se muestra a si mismo como
el camino, la verdady la vida (Juan 14,6).
Tal pedagogía cristiana libera de la disciplina de las otras muchas pedagogías
(Gal 3,25). Pues ella nos hace adultos, mayores de edad, y libres: es la pedagogía
verdaderamente liberaos de Dios "
{Walter Kasper, INICIACIóN A LA FE: POR OUÉ
Y COMO. Revísta Católica Internacional Communio, , Año
10, W88, pág 102-108)
Por eso, no tengamos miedo de poner en Jesús Maestro el eran paradigma de la Educación de la Fe
El mismo se presentó como Maestro, fue el título como la gente se refería a Él. Y la gente sencilla , lo reconocía porque hablaba con autoridad (Mc 1,27), enseñaba con franqueza y sinceridad (Mt. 22,16; Mt 12,14): Pero sobre todo, lo sabían "bueno" (Lc 18,18), lleno de ciencia, que incansable, enseñaba en la plaza, en el templo, en la sinagoga, en la intimidad amistosa de sus discípulos. Maestro que se diferenciaba de los otros maestros, de los expertos en recitar leyes y mirar desde arriba. Nuestro Maestro, tenía otro estilo... le gustaba preguntar antes que pontificar, mirar con amor, caminar con el otro... Nuestro Maestro nos hizo descubrir que el maestro es un servidor, que debe bajarse una y mil veces, para lavar los pies de sus alumnos. Este Maestro, que es Jesús, hoy también, como en la última cena, nos dice "Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican " (Jn 13,17). 1
2- No pierde su actualidad en tiempos de GLOBALIZACION
Una escuela así, con maestros que vivan
de corazón la espiritualidad del Maestro Bueno, no ha perdido actualidad
en estos tiempos de globalización. Todo lo contrario, ¡se hace
cada vez más necesaria!
No vamos a detenemos en el tema de la globalización. Para ello remito
a una excelente obra "Argentina, alternativas frente a la globalización"
una recopilación muy rica, distintas miradas sobre nuestra realidad social.
Sólo afirmo algo que seguramente compartirán conmigo. La revolución
de la informática que hace posible la globalización tiene en la
historia una repercusión considerablemente mayor a la revolución
industrial. Me lo hacía ver la otra noche Mons. Maccarone, cuando me
comentaba que algunas zonas del interior de Santiago, las más pobre,
se puede decir que todavía no llegó la revolución industrial,
y sin embargo, ya en la escuela rancho, quizás aquella que todavía
tiene retrete, sin embargo cuenta con la conexión de Direct TV donada
por alguna fundación o por un funcionario en campaña.
Por eso, más allá de las notas con
las cuales podamos describir la globalización, podemos decir que la escuela
no ha perdido su actualidad, siempre y cuando no caiga en el arcaísmo
de querer repetir esquemas de hace doscientos años.
Y esto que vale para la escuela en general, lo vale mucho más para la
católica, y para el proceso de comunicación de la Fe.
3- y se hace "cultura del Encuentro",y "rostro de ternura"
Y si hay coincidencia de hablar de una cultura de fragmentación, de orfandad, de disgregación, la escuela tendrá que privilegiar el ser casa y lugar de encuentro. El Cardenal Bergoglio no se cansa de invitar a recrear estos espacios y ámbitos de encuentros en el que la familia y la escuela tienen un lugar especial.
Pero dada también la profunda fragmentación, agresividad y anonimato que va caracterizando al mundo de hoy, la pastoral toda de la Iglesia, tendrá que asumir el desafío de saber contemplar los rostros de las personas, para que el Señor nos libre de la tentación de considerarlos fríamente como una estadística. Siempre me ha llamado la atención la invitación con la cual empieza el Directorio Catequístico General a saber mirar. Mirar, contemplar, rostros, son, no por casualidad, las palabras más repetidas de la carta de Juan Pablo II "Novo Milenio Ineunte".
La Educación, como toda pastoral, pero muy especialmente la educativa, estará signada por la ternura. Es llamativo como Nowen habla del acto de educar como un acto de hospitalidad y el mismo Juan Pablo H, rescata el estilo de familia, que hoy debe caracterizar a un colegio que no quiere quedarse esclerotizado en la fría y cerrada limitación de lo meramente institucional.
IV- Hacia una identidad de la Educación de la Fe
Entramos de lleno al tema central de esta exposición. Lo anterior fueron
presupuestos y el espíritu con el cual esta problemática debe
ser asumida.
1- Presuestos y paricularidades de nuestras comunidades educativas ...
Estoy convencido que hay que detenerse a mirar,
aunque más no sea brevemente, nuestras comunidades educativas católicas.
Porque la realidad nos enseña que ellas tienen una historia, una conformación
y una presencia que nos distinguen de otros países. Y creo que no debemos
pasarla por alto...
Observación que debe hacerse incluso con tono de advertencia, porque
hay una tendencia a querer equiparar nuestros centros educativos y por ende
nuestras opciones en el campo de la educación de la fe, con las de otros
países, especialmente España.
Pero eso no quita, que podamos hacer algunas afirmaciones,
que en este campo nos dan una fisonomía propia y particular...
1- Nuestros colegios católicos son muy numerosos, si miramos el contexto
de la problemática educativa del país.
2- Cuando hablamos de enseñanza religiosa nos estamos refiriendo a los
colegios católicos, ya que nuestro país es uno de los pocos países
de América Latina que no tiene enseñanza religiosa en los colegios
estatales.
3- Reconocemos que en nuestras instituciones son muchos los miembros cuya vida
de fe y compromiso cristiano deja mucho que desear... Pero también debemos
reconocer que la comunidad educativa es un proceso, cuyo ritmo y camino solo
Dios conoce. No nos tiene que escandalizar la existencia de personas no comprometidas
en nuestros colegios, sino que debemos articular instancias Normativas que hagan
del colegio un verdadero lugar de catequesis de adultos.
4- Descubrimos con esperanza que nuestras comunidades educativas quieren ser
verdaderamente católicas; prueba de ello lo tenemos en el entusiasmo
y participación de este encuentro.
5- Cualquiera que sea el modo de entender la educación de la fe en la
escuela, no podemos negar que nuestros colegios son en algún sentido
tierra de misión. Y constatamos un límite y una realidad, pero
también ratificamos un desafío y un compromiso.
6- Vislumbramos a nuestros colegios como lugares muy propicios para concretar
el itinerario permanente catequístico.
Pienso que sería absurdo querer pensar el fenómeno de San Cayetano
o de la piedad popular con mirada de otros continente... ¡No hagamos la
misma torpeza, con nuestra identidad de escuelas católicas y con el lugar
y modalidad que ha de tener en ellas la educación de la fe!
Pero necesito aún hacer tres aclaraciones, que son fundamentales:
A. La ERE española fuente inspiradora de muchos de nuestros supuestos modelos
España en cierto momento toma la decisión
de separar claramente la catequesis y la enseñanza religiosa. Fue en
el año 77, en una Asamblea de Obispos... Pero sin embargo si uno lee
con atención el debate, se descubrirá que siempre la escuela subyacente
en el debate ha sido la escuela en general, tanto la de gestión estatal
como la de la de gestión privada. Y es más, cuando uno lee con
detenimiento muchos de sus documentos y autores, se verá que la preocupación
es lógicamente la enseñanza de la religión en la escuela
estatal. Y van algunos ejemplos: Publicación de 1990-2000, 670 hojas...
Jamás habla de educación religiosa en la escuela católica.
Una de las revistas más importantes de España en Pastoral catequética,
se llama Teología y Catequesis. En 1991 saca un volumen dedicado a la
Enseñanza de la Religión en Europa. Pero adentro dice "...en
la escuela pública (entendida de gestión estatal). ¡Nada
de los colegios católicos!.
Uno de los mayores especialistas de catequética de Europa, el P. Alberich,
ha escrito un libro titulado "La catequesis en la Iglesia". En ella
aborda todos los temas vinculados a la catequesis; pero se puede constatar que
al hablar de la Educación de la fe en la escuela, claramente lo hace
desde la categoría de (ERE) Enseñanza religiosa pero teniendo
presente exclusivamente a la escuela estatal. Sólo al final dedica unos
riquísimos renglones a la posibilidad de la catequesis en la escuela
religiosa. Por ahora señalo este hecho de proporciones, ya que después
me valdré de su claridad de conceptos para avanzar sobre la identidad
de educación de la fe.
Incluso, el documento de trabajo con las orientaciones generales para la educación religiosa escolar en América Latina y el Caribe recientemente elaborado por el CELAM, tiene como sujeto de reflexión a la escuela en general, sin especificar si es estatal o confesional. Y si bien es cierto que cada vez se diferenciarán menos, en cuanto la problemática religiosa del alumnado, hay una importante diferencia a la hora de mirar la comunidad que educa. No lo digo calificando actitudes morales o educacionales, sino refiriéndome a una fe que se quiere comunicar.
Insisto en esto, ya que me parece que no siempre
se tiene en cuanta el tipo de escuela a la hora de hablar de la educación
de la fe.
A este respecto recomiendo vivamente el artículo de Mons. Zecea sobre
el tema de la enseñanza religiosa en las escuelas católicas. Señala
el autor con lucidez: "No es lo mismo plantearse la enseñanza religiosa
en la escuela pública que en la escuela confesional, aunque siempre y
necesariamente, quien imparte debe intentar despertar o acrecentar la fe del
destinatario. Lo contrario sería concebir la enseñanza religiosa
como un mero hecho cultural, lo que en la práctica equivaldría
a desperdiciar una excelente oportunidad pastoral. La diferencia está
en que en la escuela confesional uno puede presuponer si no la fe de cada uno
de los individuos si, al menos la fe de la comunidad globalmente considerada.
Esto autorizaría con mayor razár4 a llamar catequesis a esta enseñanza
religiosa "
B. El principio de "distinción y complementariedad" con un origen algo descontextualizado
Es interesante ver detenidamente la sucesión de documentos del Magisterio sobre el tema, y ver los aportes, y a veces confusiones que han dado...
a) Escuela Católica (1972)
Carta Magna de la escuela Católica
El tema de la Educación de la Fe es abordado en los números No
49-50-51-52-71 y a mí entender es el que mejor lo trata y desde la cual
se debe impostar toda la problemática.
b) El Laico testigo de la Fe en la Escuela (1982)
Si EC usaba los distintos términos (Enseñanza religiosa, catequesis
escolar, enseñanza de la doctrina católica) desde este documento
se utilizará ya unánimemente el término de Enseñanza
Religiosa.
Además incorporará por primera vez un principio que será
después citado en casi todos los documentos del magisterio sobre este
tema "...la enseñanza religiosa distinta y al mismo tiempo complementaria
de la catequesis propiamente dicha" citando una celebre discursos de Juan
Pablo H al clero de Roma el 5 de marzo de 1981.
Es fundamental tener en cuenta que el documento "El Laico testigo de la
de Fe en la Escuela " está pensada para la escuela en general, sea
o no católica (Cf l).
Dimensión religiosa de la Educación
Católica (1988)
Su subtítulo indica su finalidad: orientaciones para la reflexión
y revisión
Tendría que ser el documento donde trate más acabadamente el tema
de la Educación de la fe en la escuela católica, pero es más
la confusión que trae que sus aportes.
En otros puntos si es valioso... A lo largo del Documento hay otros números
que nos interesa por la temática:
N 6 Plantea la EC concurrida por alumnos no católicos.
N 31 De la escuela-Institución a la escuela-comunidad.
N34 La Escuela insertada en la misión de la Iglesia.
N 44 La Escuela abierta a la Comunidad eclesial
N47 "A menudo se identifica "escuela" con "enseñanza".
En realidad la docencia es solo una parte de la vida escolar".
No 56 y 65 Aparece el término "Profesor de Religión".
N' 66 Enmarca la escuela en el contexto de la Evangelización y aparece
el término de catequesis sin entrar en demasiado detalle. Pero hay una
afinación que no podemos dejar de hacer notar, que es unas cita de otros
documentos:
CT 69: "...la escuela ofrece a la catequesis posibilidades no despreciables...
"
EN 44: "El esfuerzo de evangelización sacará gran provecho
en el plano de la enseñanza catequética dado a la Iglesia, en
la escuela donde sea posible y en todas las familias cristianas.
N' 67 Reconoce La Escuela Católica tiene:
una estructura civil, común a toda escuela
una comunidad cristiana con un proyecto educativo cristiano, la armonía
de ambos aspectos no siempre es fácil.
N' 68 Hay un nexo indisoluble y clara distinción
entre enseñanza de la religión y catequesis
Nexo indisoluble: para que la escuela se mantenga en su nivel de escuela
Clara distinción: porque la catequesis
presupone una aceptación vital del mensaje y un espacio más vasto
y largo que el período escolar
Además, el lugar específico de la catequesis es una comunidad
que vive la fe en un espacio más vasto y por un período más
largo que el escolar, es decir, toda la vida..." se
cita a Paulo VI (31/5/67), quién presenta la importancia de la enseñanza,
de la instrucción de los contenidos de la fe (fe objetiva- creída)
para permitir la fe personal-creyente.
Comienza a hacerse claro que cambia el tipo de escuela. Y de la escuela católica, se empieza a tener más en cuenta la escuela estatal!!!
N 69 La escuela
del mensaje cristiano, trata de hacer conocer la identidad del cristianismo
y lo que los cristianos coherentemente se esfuerzan por realizar en su vida
N 70 Carácter específico de la
enseñanza religiosa escolar
Es el número central, donde se tendría que especificar lo propio
de la Educación de la Fe.
Desarrolla algunos elementos interesantes que tiene que tener en cuenta la Enseñanza
de la Religión:
ocupar un puesto digno en las demás asignaturas
programa propio y aprobado por la autoridad competente
busca útiles relaciones con las demás materias, lo interdisciplinar
tiende a la promoción cultural de los alumnos
emplea los mejores medios didácticos e la problemática de la evaluación.
Hace referencia al magisterio reciente,
para lo cual cita a Juan Pablo II en la cita y el principio de la alocución
del 5/3/81 el principio de la distinción y de la complementariedad. Pero
justamente, este principio que es válido, está dicho en sentido
estricto para las escuelas estatales. Ya que en la alocución mencionada,
Juan Pablo II habla de distinción y complementariedad al referirse a
las escuelas estatales Es de mucho provecho leer el texto íntegro de
la alocución de Juan Pablo II.
Lamentablemente el documento seguirá confundiendo el sujeto a abordar,
teniendo muchas veces de fondo la imagen de la escuela estatal.
Como consecuencia de esto, de aquí en más, los demás documentos,
inclusive el Directorio Catequístico General, como muchos autores del
tema, citarán sin ningún reparo o aclaración el principio
de distinción y complementariedad, trayendo confusión, y haciendo
que la Escuela Católica deba casi suplicar para que se le conceda seguir
siendo lugar de la catequesis.
d) El DCG y la presentación que hace de la Enseñanza de la Religión
Los N 73-76 y 259-260 se abocan a esta problemática.
El Directorio Catequístico General parecería
inclinarse por la Enseñanza Religiosa Escolar, los números posteriores
(259-260) hablan de la escuela como un lugar posible de la catequesis.
En ambos casos queda claro que la cuestión no está cerrada "...No
es posible reducir a una única forma todas las modalidades de enseñanza
religiosa escolar que se han desarrollado en la historia..." (CN' 74) y
que cada Obispo y Conferencia Episcopal deberán realizar las precisiones
correspondientes según los casos (C£ 260)
próxima entrega...
2- La escuela Católica como Educadora
de la Fe