Calendario Litúrgico MAYO 2008

1° de Mayo: San José Obrero

San José que estás…
“San José que estás en Belén, enséñanos cómo estar sin molestar; cómo avanzar sin pisotear; cómo colaborar sin imponer; cómo amar sin reclamar; cómo luchar frente a tanta desesperanza. Dinos, José que estás en Nazaret, cómo se vive siendo siempre la “sombra del Padre”; cómo se hacen cosas fenomenales desde un segundo puesto; cómo se sirve sin mirar a quién; cómo se sueña sin más tarde dudar; cómo morir a nosotros mismos; cómo cerrar los ojos, al igual que vos, en los brazos de María. Explícanos, José que estás en el taller, cómo se es grande sin exhibirse, cómo se triunfa sin aplausos, cómo se progresa sin publicidad, cómo se alcanza la gloria desde el silencio. Vos, que estás en Belén, en Nazaret y en el taller, buen José, ¡Enséñanos a adorar, enséñanos a servir, enséñanos a amar!”.

4 de Mayo: La ascensión de Jesús

“Los once discípulos fueron a Galilea, al monte que les había indicado Jesús. Al verlo, se postraron, pero algunos dudaron.
Jesús se acercó y les habló:-Me han concedido plena autoridad en cielo y tierra. Vayan y hagan discípulos entre todos los pueblos, bautícenlos consagrándolos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he mandado.
Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” Mt. 28, 16-20

Cuarenta días después de la resurrección, es el momento en que Jesús sube a los Cielos.
En la Biblia, el número cuarenta, simboliza el tiempo que requiere el pueblo tomar conciencia del Plan de Dios, y  una vez descubierto, vencer las tentaciones, para llegar por fin a su cumplimiento y así afianzar la misión que tiene por delante.
Cuarenta años camina el pueblo de Israel hacia la Tierra prometida.
Cuarenta días se toma Jesús en el desierto,  para comenzar su vida pública.
Para Lucas, los cuarenta días posteriores a la resurrección, es el tiempo que toma Jesús convencer a sus discípulos que en realidad ha resucitado.
Los amigos de Jesús, creían que la muerte y resurrección de Jesús, significaban el final de los tiempos, y aunque Jesús se los niega diciendo:  “ No les corresponde a ustedes saber los tiempos ni las épocas que el Padre ha fijado con su propia autoridad.”
Nosotros sabemos que con la resurrección todo comienza, se hacen nuevas todas las cosas.
Eso nos lleva a ponernos en camino, a no quedar mirando hacia arriba, como los discípulos que observan a Jesús subir al Cielo; sino que estamos llamados a mirar hacia nuestros costados, hacia los hermanos.
Jesús eligió la Tierra como su casa. Él nos invita a construir aquí su reino.
Estamos llamados a redimir, humanizar, transformar y divinizar el mundo que Jesús bendijo con su presencia salvadora.
Pareciera una tarea propia de un trabajo de Ulises. Pero contamos con el Espíritu Santo que unifica, que hermana y que nos hace comunidad, hasta que por fin nos encontremos, en la Jerusalén Celestial.

8 de Mayo: Nuestra Señora de Luján: Patrona de la Argentina

Esta fecha se puede aprovechar para: si tienes alguna imagen de María y deseas que vaya a por las casas de las familias de la parroquia o de la escuela. Este día puede hacerse el envío.
También, en algunas instituciones religiosas, consagran la infancia a María.
En algunos casos es un día especial donde se reza una misa.
Aquí tienes propuestas para estas situaciones:

MARÍA NOS VISITA: ABRIMOS LAS PUERTAS DE NUESTRO HOGAR

Motivación:
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
María, desde que se enteró que sería madre de Jesús, no detuvo su marcha. Es más; al saber que su prima ya anciana sería madre también, no dudó ni un segundo en ir a su casa y ayudarla en todo lo que necesitara.
Llena de Jesús, se brinda, se dona, camina y acompaña.
¡Bienvenida a casa, María!
Y te decimos como a vos te gusta: Dios te Salve María….

Preparando la casa: busquemos un lindo lugar en nuestra casa, para colocar la imagen de María. Allí podemos colocar un mantel, flores, alguna velita y una foto con todos los integrantes de la familia. Si no tenemos una foto a mano, podemos colocar el nombre de todos ellos a los pies de María.

Evangelio:
Escuchamos en el Evangelio de San Lucas, el momento en que María visita a su prima y el hermoso canto de la Virgencita. (Lc. 1, 39-45. 46-49ª)
En aquellos días, se levantó María, y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; exclamando con gran voz, dijo: “Bendita tú, entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que fueron dichas de parte del Señor!

Estaba tan contenta María con la idea de ser madre, que de tanta felicidad, se puso a cantar y a bailar:

Mi alma canta la grandeza del Señor
Y mi espíritu se algra en Dios mi Salvador.
Porque  ha puesto sus ojos en la humidad de su sierva.
Desde ahora todas las generaciones me llamarán dichosa…
Porque el Señor ha hecho en mí grandes cosas.
Es Palabra de Dios…

Intenciones:
A cada invocación respondemos: “Gracias Señor”

Invitación al silencio:
Hacemos un ratito de silencio, para hablarle a ella con nuestro corazón. Ponemos en el suyo nuestras preocupaciones, alegrías, penas y sueños. Allí,  están seguros.

Oración final:
María, Madre nuestra, queremos hoy hablarte, y consagrarnos a vos, como tus hijos, y crecer bajo tus cuidados maternales.
Madre de la Unidad, queremos ofrecerte nuestra amistad,
para que nos enseñes a caminar juntos, buscando las cosas que nos unen
Y no aquellas que nos separan.

María del Silencio:
queremos ofrecerte, nuestros labios,
para que de ellos sólo salgan palabras de aliento
frente al que se siente desanimado.
De consuelo, frente al que está solo.
De paz, ante los que se encuentra divididos.

María del Servicio:
Queremos ofrecerte nuestras manos
para que siempre estén dispuestas a ayudar,
a dar, a entregarse sin egoísmo.

María del Amor:
Queremos ofrecerte nuestro corazón,
para que vos lo ayudes a crecer
en el amor a tu Hijo,
Y en el amor a los hombres, nuestros hermanos,
Amén.

Despedida:
María se queda. Nuestra casa es su casa. María, señora del camino, quedate con nosotros.
En el nombre de Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Consagración de la infancia a María
Nos encontramos hoy, en la casa de Dios, para comenzar el camino de preparación que emprenden nuestros niños al consagrar su infancia a María.
María es madre de Jesús y madre nuestra.
Tenemos esa certeza porque Él nos la entrega a través del discípulo Juan, desde la cruz para que viva en nuestra casa.
Seguramente, ustedes habrán escuchado distintos nombres para María: María de Luján, del Rosario, De la inmaculada Concepción,  Del perpetuo Socorro, de Guadalupe, etc.
María es única. Sencillamente la encontramos bajo distintos nombres y atuendos porque nuestra madre se ha presentado a distintas personas en diversos países y regiones. El pueblo piadoso que escuchaba sus mensajes, la nombró desde el corazón, es como si le dijéramos, Madre, mamita, o mamá.
Ella es única y es para todos nosotros.
A ella queremos entregarle lo mejor que tenemos, nuestra obra más perfecta: nuestros hijos.
Porque si fue elegida entre todas las mujeres para cuidar a Jesús, el hijo de Dios, como no vamos a confiarle nuestro tesoro más preciado: nuestros hijos.

Evangelio:
Escuchemos este pasaje de las bodas de Caná.
En esa boda, Jesús llega de invitado junto  a sus discípulos y a la hora de los festejos no queda vino.
Ella estaba atenta, presente y pendiente a las necesidades de los novios.
Le pidió a su hijo que no les faltara el vino, y Él, obediente, obró su primer milagro.

( Reflexión)

Gesto:
- Que no nos falte en nuestra familia la alegría del vino, del vino que se comparte y se multiplica.
(Se llena una copa)
- Que nos dejemos transformar por Jesús en palabra atenta, gesto cordial, mirada presente, para llevar a nuestros hijos por sendas de verdad con la seguridad de brindarles la mano tendida.
( Se llena otra copa)
Que al igual que esta copa, nos dejemos llenar por el amor perfecto y fraterno de Cristo, para ser imagen y semejanza, testimonio y acto del amor del cielo.
(Se llena otra copa)
( Quizá se pueda hacer un silencio y pasar estas copas entre los papás junto con una pequeña servilleta para que todos beban en modo simbólico del vino nuevo.)

Entrada de los niños:

Intenciones: (Esto lo podrían hacer los niños mientras las intenciones son leídas por algunos papás )

Querida Madrecita. Hoy nosotros queremos hacerte un lugar en nuestra casa y en nuestro corazón. Madre: Recíbenos como hijos.
Repetimos todos: Madre: Recíbenos como hijos
(colocan la bandera argentina como mantel en una mesa frente al altar)

-Tu alma es toda ternura, y tu mirada nos da paz.
El perfume de estas flores es el tuyo, madre de todos.( se colocan las flores)
Que sepa yo perfumar con amor a mis hermanos. Madre Bendícenos.
Repetimos: Madre Bendícenos

-La luz del Espíritu Santo te iluminó dándote la gracia de ser madre de Jesús.
Iluminá madre nuestro camino, para que no andemos a oscuras, sino cerca de tu amor. Madre: ilumínanos
Repetimos: Madre ilumínanos. ( se coloca la vela)

-Porque elegiste nuestro hogar como el tuyo propio, te pedimos que te quedes con nosotros, y en nuestro corazón.( las familias elegidas para llevarse la imagen se acercarán al altar.) Madre protégenos.
Repetimos:Madre protégenos

Despedida:
Nuestra madre está entre nosotros, y quiere visitar nuestro hogar.
Abrámosle la puerta, hagámosle un sitio especial en casa, que pueda visitar las casas de amigos o parientes enfermos, solos o tristes, Ella será consuelo bálsamo y compañía. Nunca nos dejará solos, nos ama y es nuestra mamá.
Por eso todos juntos le decimos... DIOS TE SALVE MARÏA...
Nos despedimos de esta celebración cantando:

Misa del día de la Virgen de Luján

Motivación:
Hoy, 8 de mayo, recordamos a María, bajo la advocación de la virgen de Luján.
Sabemos que María es una sola, y es la mamá de Jesús y madre de todos los hombres.
Ella ha recibido el nombre de ciudades que han deseado llamarla de manera particular, como nosotros, que la llamamos mamá, madre o mamita.

Reseña:
La imagen de la virgen de Luján, fue traída al puerto de Buenos Aires camino a Santiago del Estero.
Los arrieros encargados de transportarla, contaban con la ayuda de bueyes que tiraban la carreta.
Cuentan, que al llegar a la ciudad de Luján, zona de postas para el descanso de bestias y personas, la carreta no pudo seguir viaje.
Aunque los bueyes tiraban del coche, nada podían hacer.
Aparentemente, los choferes desconcertados, bajaron la imagen de la virgencita del vehículo y avanzó sin problemas.
Hombres de corazón sensible, comprendieron que la virgencita había encontrado su hogar, y el lugar donde nos esperaría con los brazos abiertos.
Para ello, construyeron la basílica de Luján, hogar de peregrinos.

Entrada:
María Virgen de Luján, María atenta, tus hijos llegamos a tus pies, y queremos celebrar en la mesa del altar la alegría de que seas nuestra madre.
Por eso nos ponemos de pie y recibimos al Padre Martín y a los niños de quinto año de la EGB de nuestra escuela cantando:

Primera Lectura:
En la primera lectura, Pablo debe sufrir la dura prueba de enfrentarse al Sanedrín por dar testimonio.
La resurrección divide a los Fariseos de los Saduceos.
Jesús no lo deja solo. Lo consuela y lo llama a segur su misión.
Hch.22,30;23,6-11

Salmo:15
Escuchemos el salmo que nos invita a la perfección, para ser dignos de morar en la tienda de Yahveh

Evangelio:
Jesús reza al Padre por sus amigos.
Confía en sus fuerzas, los invita a que den gloria de todo lo visto y oído.
Asegura que el amor con el que Dios ama al Hijo, será con el que nos ame Jesús a nosotros, sus discípulos.
Jn.17,20 26

Oración de los fieles:
A cada invocación respondemos. “María madre de Dios y de los hombres ruega por nosotros”
Te pedimos por nuestro Papa, hombre de Dios elegido para conducir a tantos hijos, para que busque refugio, consejo y consuelo en el regazo de la Madre, que es la Madre de todos.

Oremos: “María madre de Dios y de los hombres ruega por nosotros”

Ofertorio:
Junto al pan y al vino, familias y niños, se acercan al altar a ofrecer su corazón, y su hogar para recibir a la madre de Jesús.
Señor Jesús, ante la cruz y mientras tu cuerpo dolorido te pesaba, seguías pensando en nosotros. Le pediste a Juan, tu apóstol amado, que fuera su hogar, la casa de tu madre y con eso, nos diste en adopción a todos nosotros.
Hoy, estas familias abren sus corazones de par en par y al igual que Juan, quieren recibirla hoy y siempre en sus casas.

Comunión:
En las bodas de Caná, María estaba invitada con su hijo al banquete.
Ella estaba atenta, presente y pendiente de las necesidades de los novios.
Le pidió a su hijo que no les faltara el vino, y Él, obediente, obró su primer milagro.
Jesús nos alimenta nuevamente, nos da su divinidad porque quiere que juntos trabajemos por el reino.
La mesa del altar está servida. Jesús se ofrece en esta mesa.¿ Qué le respondes?
Nos acercamos a recibirlo cantando:

Despedida:
Jesús sube a los Cielos, promete no dejarnos solos, y cumple.
Nos brinda el calor materno y la dulzura de su madrecita para que nos cuide.
María, quedate con nosotros, que no nos falte el pan de la esperanza y el vino de la alegría.
Volvamos a nuestra vida, para donarnos y servir.

13 de MAYO: día de Nuestra Señora de Fátima

Una pequeña reseña histórica “paracompartir”
Nuestra Señora de Fátima
En 1917, Portugal estaba al borde del totalitarismo después de la revolución de 1910. La revolución había decretado una aguda separación de la Iglesia y el estado, la propiedad de la iglesia había sido confiscada, y se había ordenado la disolución de las congregaciones religiosas . Las clases pensantes y gobernantes eran anti-religiosas y decisivamente anticlericales. La teoría gobernante estaba basada en que las creencias religiosas tradicionales eran puramente supersticiones y así lo indicaban en los semanarios y diarios que ellos imprimían. Aún las áreas rurales normalmente inmunes a las novedades intelectuales de los centros cosmopolitas fueron afectados por el cierre de las iglesias y una cautelosa advertencia contra cualquier expresión externa de creencias religiosas. A pesar de esto, una sólida fe religiosa tomo raíz en los sencillos campesinos de las partes rurales del país. En esta atmósfera, una serie de apariciones de la Bendita Virgen ocurrieron ante tres pequeños niños del villorrio rural de Fátima por un período cercano a los seis meses empezando en Mayo de 1917.
Las apariciones tomaron raíz en una serie de eventos místicos que empezaron en 1915. Tres pequeños, Lucia dos Santos, de nueve años, y sus dos primos mas jóvenes, Francisco y Jacinta Marto, estaban pastando un rebaño de ovejas en la campiña en las afueras de Fátima cuando Lucia se percató de una nube translúcida que parecía tener una forma humana. Esta se movió a través del cielo y finalmente se posó sobre un soto de pinos.
Un año después, en el verano de 1916, los niños llevaban sus rebaños de ovejas hacia una pradera llamada Couza Velha donde ellos fueron sorprendidos por una súbita tormenta. Guareciéndose en el refugio de una cueva cercana, ellos decidieron comer sus refrigerios y esperar hasta que la lluvia cesara antes de reagrupar sus manadas. Después de completar un breve Rosario, la lluvia paró de repente y, luego de unos momentos de dejar la cueva, ellos fueron recibidos por un fuerte viento que soplaba a través de los pinos. Cuando ellos voltearon para ver que cosa podría estar causando dicho viento, ellos vieron nuevamente la nube transluciente que Lucia había visto el año anterior. Esta vez la nube se movió hacia ellos y finalmente se volvió distinguible tomando la forma de un transparente " Joven " de cerca de catorce años de edad. El hombre joven se identifico a los asombrados niños, " No teman. Soy el ángel de la Paz. Rezan conmigo. "Entonces el se arrodillo en la tierra ,inclinándose hacia adelante hasta que su frente se apoyo en esta, y rezó: " Mi Dios, Yo creo en ti, Yo te adoro y Yo te amo! Te pido perdón por todos aquellos que no creen , que no te adoran y no te aman! " El dijo este rezo por tres veces. Cuando se levantó el le dijo a los niños " Recen de esta manera. Los corazones de Jesús y María están atentos a las voces de sus suplicas. " Diciendo esto, el se desvaneció. Los niños estaban rebosantes de gozo y en estado de éxtasis. Ellos repitieron este rezo por un largo tiempo tal como el ángel lo había hecho ó sobre sus rodi llas.
Fuente consultada:www.acristopormaria.com.ar / www.pormaria.com.ar

25 de Mayo: Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

EN LA ÚLTIMA CENA
Haremos, como ejercicio, un encuentro contemplativo con Jesús en el Cenáculo.
Voy a visualizar ese lugar. Más aún voy a vivir en ese lugar. Lo podré hacer si he llegado a ese equilibrio interior que ha logrado mi esfuerzo integrador. Cruzo entonces el umbral y penetro el lugar donde está Jesús sentado a la mesa, con sus apostóles ...Miro en su conjunto global toda la escena; y desciendo a los detalles: la luz tenue de las mechas en el aceite, las paredes de piedra, el ambiente, la ubicación de la mesa, los elementos que hay sobre ella... los vestidos... el contorno de sonidos...
Ahora me detengo a observar a los apostóles junto a Jesús; su alegría al compartir con él lo que con santa ansiedad había esperado y ... el interrogante pintado en cada uno de sus rostros: los veo a todos, uno por uno; y los siento hablar, muy quedo...
Entro en conversación con ellos ...Juan, con el que más llego a entenderme , me presenta a Jesús...El me pone junto a sí, como "invitado de amor"...
Mientras Jesús va hablando con los apóstoles, poco a poco me va dando entrada en el ámbito de su intimidad.
Y conversamos: El me dice ... y yo le digo ...El va transparentando todos los detalles de su infinito amor, que son otros tantos interrogantes frente a la mediocridad de mi entrega.
Yo también tengo para decirle. Cuanto hago y vivo para prolongar su gesto de salvación hacia todos los salvación hacia todos los hermanos ... y mis infidelidades, pese a haber sido privilegiado desde toda la eternidad en su mente y en su proyecto.
Traigo conmigo a mis seres queridos ...Se los presento...El va haciendo un calco de cada uno, que sintetiza cómo lo ve la sabiduría ...Y presento a los cercanos...y a los lejanos..
Jesús suspende momentáneamente la conversación. Es que llegó el momento de su primera maravillosa entrega sacramental ...; participo con un ardiente respeto ... y amor...
La tristeza cubre el rostro de Jesús: está mirando a Judas...
Di Bárbora, José. Hoy es posible ser santo. Ed Paulinas, Buenos Aires, 1983

"USTEDES SON MIS TESTIGOS"
Quedate con nosotros
Con los ojos como un dos de oro, Cleofás y su amigo habían escuchado el largo relato que Jesús les había hecho vivir al llevarlos por el sendero de las Escrituras. Sentían que esa Palabra les había ido bajando hasta lo hondo del corazón dolorido y que allí algo comenzaba a arder.
Le estaban empezando a encontrar sentido a todo eso que hasta allí les había parecido absurdo. Y se entusiasmaron.
Pero justamente allí acababa el camino de los dos amigos. Jesús hizo como que quería despedirse y seguir. Necesitaba que ahora fueron ellos los que tomaran la iniciativa de invitarlo a quedarse.
Y lo obligaron a quedarse.
Porque a veces tenemos que obligarlo a Dios a quedarse. No basta con invitarlo. Sobre todo cuando anoche.
Al revés de lo que hacemos tantas veces: que cuando anoche en nuestra vida
Y todo se nos hace más oscuro, en lugar de invitarlo al Señor más bien lo rechazamos, nos alejamos de El.
Dejamos así de participar de los sacramentos, de escuchar su Palabra, de compartir la mesa de la familia de Dios. Y así seguimos por el mundo con los ojos cerrados no viendo más que la negrura que nos rodea, mendigando un consuelo que sólo nos lo dan de lástima.
Al partir el pan
Jesús entró para quedarse con ellos. Y casi sin darse cuenta, los dos amigos recibieron en su casa e invitaron a su mesa al mismo que creían definitivamente perdido para ellos.
Fue el hambre de seguir escuchando la Palabra de Dios lo que les permitió cenar con el mismo Jesús sin darse cuenta. Fue el deseo de seguir escuchando a ese Desconocido que les hacía arder el corazón cuando les explicaba las Escrituras.
De repente el Desconocido tomó entre sus manos el pan, pronunció la bendición y se lo repartió. Y en ese gesto tantas veces visto por ellos cuando aún Jesús vivía y que en la Última Cena había estado tan cargado de contenido, ellos descubren finalmente quién es ese Desconocido.
Se les abrieron los ojos y lo reconocieron.
Pero antes de que pudieran atinar a nada, Jesús ya estaba ausente. Tenían la absoluta certeza de haberlo visto y de haberlo reconocido en ese gesto familiar , que es nuestra Eucaristía. Y sobre todo la certeza se apoyaba en lo que sentían por dentro en ese momento, y que ya les había impresionado mientras escuchaban las explicaciones de las Escrituras por el camino.
Sentían en el corazón la alegría de la paz. La vida volvía a tener sentido para ellos.
Desandando la noche
Ahí nomás se levantaron y se volvieron a Jerusalén, desandando en la noche el mismo camino que los había traído en el atardecer.
Volvieron hacia sus hermanos, a los que ya creían haber abandonado para siempre. Ahora al haber descubierto que el Señor estaba resucitado, sienten la imperiosa necesidad de ir a reencontrarse con sus hermanos para anunciárselo.
Siempre sucede así. Cuando un desesperado descubre al Dios que vuelve a darle sentido a su vida, siente por dentro la necesidad de regresar a los suyos para anunciarlo. La esperanza, que es fruto de la desesperación superada, siempre construye una comunidad y la mantiene unida.
- ¡Es verdad: el Señor ha resucitado!
¡Y se ha aparecido a Simón!
Ellos creían haber traído la novedad del anuncio, y se encontraron con que sus hermanos tenían para ellos la misma noticia asombrosa que ellos traían para comentarles.
Y aún estaban hablando de esto, cuando sintieron que Jesús estaba allí entre ellos anunciándoles la paz. Pidiéndoles que no tuvieran dudas ni miedo.
La misión
Sin embargo el Señor debía irse. La vida de los apóstoles no sería un seguir gozando la presencia del Señor Resucitado. Ahora comenzaba para ellos una misión.
La de llevar el anuncio a todos los pueblos.
Para eso el Señor les abrió la inteligencia para que comprendieran las Escrituras, y les dijo:
- Estaba escrito que el Cristo debía padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en Su Nombre se habría de predicar la conversión para el perdón de los pecados a todas las naciones, empezando por Jerusalén.
Pero Jesús no quiere que partan inmediatamente. Les manda que permanezcan unidos, rezando y alabando a Dios, con María y las demás mujeres. Que esperen que el Espíritu Santo los llene con su fuerza, con la fuerza de Dios, que es la única que puede darnos el coraje para llevar su anuncio hasta los confines de la tierra.
"Ustedes son mis testigos"
La esperanza conquistada encierra siempre una misión.
Menapace, M. Camino de Emaús con fe y esperanza.(1977) Ed. Patria Grande, Buenos Aires.

¿Qué hacer en la COMUNIÓN?
'La fiesta constituye el momento en que el hombre celebra la presencia de Dios con sentido de todo. Para poder festejar , el hombre y especialmente el religioso, debe ser capaz de decir en lo profundo de su ser un sí y un sean bienvenidas a todas las personas y cosas, buenas y malas, tristes y alegres. Aquí no pensamos solamente en las fiestas litúrgicas, sino especialmente en las fiestas domésticas de las comunidades y en la actitud del corazón reconciliado con Dios y con los hermanos. En esta actitud jovial, el mundo se torna diáfano, transparente, porque la victoria del Señor sobre nuestro mal y nuestro pecado es capaz de derrumbar el muro que nos divide para abrazar así con amor todas las cosas, en actitud de gozosa conversión.'(CLAR)

'Sobre la mesa de los caminos
hemos tendido el mantel blanco
y compartimos el vino y el pan
con un regusto a fiesta, sagrado.
El dolor es menor y es mayor
Pero es 'nuestro' y entonces es canto.
El gozo palpita y sacude
Y el eco es estallido asombrado.'

LA FIESTA DE LA ALEGRÍA
'Es preciso haber experimentado la enorme falta de sentido del humor propia de las ideologías revolucionarias contemporáneas para apreciar plenamente el gran poder humanizador que posee la perspectiva religiosa.'(P.L.Berger)
No tomarnos demasiado en serio
La frase que encabeza estas reflexiones podría prestarse a equívocos si significara falta de responsabilidad y de compromiso. Pero no es esta interpretación a la que nos referiremos, sino a lo que llamamos el sentido del humor.
El humor, muy diferente de la ironía hiriente, es un verdadero servicio = diaconía. Es una válvula de seguridad que libera al individuo, y al grupo, de múltiples tensiones y conflictos originados por la tendencia muy humana a dramatizar y a absolutizar lo relativo y accidental. Por eso, donde hay humor, que es la sonrisa de la ternura, el ambiente se distiende y oxigena. ¡Cuántas veces lo esencial de una sonrisa reconcilia naturaleza y gracia!
Reírse de uno mismo humildemente, sin angustias ni amarguras, es un arte psicológico - espiritual, muy distinto del cinismo, que es orgullo. Es un ingrediente de la vida que nos permite abordar el diálogo con los demás, no sin energía, pero sí con paciencia.
Es cierto que no todos los hombres son propensos al humor y a la alegría:' No extrañeis, dulces amigos / que esté mi frente arrugada;/ yo vivo en paz con lo s hombres/ y en guerra con mis entrañas' .Pero también es verdad que la genuina alegría cristiana no es una simple manifestación de buen humor fisiológico, sino, en gran parte, la expresión coherente de la aceptación de uno mismo.
Llegar a aceptarse supone un aprendizaje duro, cruento y prolongado en al fe. De él surgirá ese fruto del Espíritu que es la alegría. Una alegría sufrida que implicará siempre muerte y vida, y que, de acuerdo con los temperamentos y caracteres, deberá objetivarse concretamente en nuestras vidas y en nuestras comunidades. 'A veces uno camina/ entre la sombra y la luz /En la cara, la sonrisa;/ y en el corazón la cruz.'(A. Yupanqui)
Hace ya mucho tiempo decía S. Agustín parafraseando a S. Pablo, que es preferible dar poco con alegría que mucho con tristeza. Y si la caridad es multiforme en sus demostraciones, tal vez sea hoy la alegría una de las dimensiones más urgentes a testimoniar por parte de los cristianos y en especial por los religiosos.
Testimonio de alegría por la presencia de la buena noticia del Reino, que habrán de brindar los religiosos personal y comunitariamente. El encierra y sintetiza el misterio pascual, y debe impregnar al mundo que nos rodea de ese optimismo realista, de esa certeza en la fe de que todo acabará bien, porque el último capítulo, el acontecimiento de la Pascua, es ya una realidad irreversible.
'Arranca, pues de, de ti la tristeza y no atribules al Espíritu Santo que mora en ti, no sea que supliques a Dios en contra tuyo y se aparte de ti. Porque el espíritu de Dios, que fue infundido en tu carne, no soporta la tristeza ni la angustia.'(El Pastor, de Hermas)

El sabernos perdonados
"Las plazas de la ciudad se llenarán de muchachos y muchachas jugando"(Za 8,5)
Hemos hablado en el párrafo anterior de la importancia de no tomarnos demasiado en serio y del sentido del humor. Pero estas actitudes serán genuinas y valederas, siempre que estén enraizadas en una sincera conciencia de pecado, y sobre todo, en la evidencia de que nuestro Dios - hablando con lenguaje actual - se realiza perdonando. Porque "nuestro Dios es un Dios que salva." (S 68, 21)
No es cuestión de mantenernos en una actitud pasiva o desaprensiva, ni se trata de fabricarnos un Dios Conformado a muestra medida. Es simplemente comprobar que detrás de la opaca pantalla de las mil y una claudicaciones de nuestra vida, irradia y brilla luminosa la alegría de la salvación.
Alegría de sentirnos perdonados - la buena noticia de salvación - que no es algo propiamente nuestro. Es participación en la alegría de Dios, manifestada en el alguien de Cristo por la potencia del Espíritu. "Les he dicho esto para que compartan mi alegría y así la alegría de ustedes sea total."(Jn.15, 11)
De esta alegría brotarán espontáneamente y como por añadidura las tónicas de fiesta y de juego "inútil", tan valoradas por nuestros pueblos latinoamericanos y que tendremos que recuperar para nuestras asambleas. Y así la liturgia, arraigada en la auténtica tradición eclesial, podrá responder con libertad y soltura a las urgencias reales de cada fraternidad evangélica. "Luego los hizo subir a su casa, les preparó la mesa y celebraron una fiesta de familia por la alegría de haber creído en Dios." (Hch 16, 34) - Alurralde, P. Soledad y Comunión .Ed Patria Grande, Buenos Aires, 1981.

31 de Mayo: Visitación de María

Este día, se puede invitar a las madres que esperan un bebé, o que desean ser madres algún día, para ser bendecidas.
Esta oración brotó del amor de una mamá cuando se enteró que una nueva vida latía en su interior

Alegría
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
y mi Espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
Porque me bendijo con la dicha de ser madre.
Desde ahora todos me felicitarán,
porque formo parte del milagro de albergar vida.
De dar vida, transformarla y compartirla.
Ya nada será igual.
Un ser, un alma eterna, se acunará en mis brazos y sonreirá en mi sonrisa.
¿Qué encontraste en mí, Padre bueno, que resultó digno del milagro?
¿Cómo agradecerte esta dicha?
¡Qué maravillosas son tus obras, Señor!
¡Y vos, con tanta dulzura me animás y me invitas a formar parte de tu perfecta creación!
Besaste mi vientre con tan preciado regalo.
Prometo ser luz y compañía.
Ser cuna, y beso paciente.
Ser palabra que orienta y sana.
Ser verdaderamente mamá y mujer.
Ser norte y brújula; mano que sostiene y que acaricia.
La misma mano que aprenderá, con el tiempo, a dejar volar y  decir, adiós.
Lorena Piñeiro