

Situación de Vida.
Se organiza el grupo mayor en pequeños grupos, donde el animador entregará un paquete de regalo que contendrá dentro una tarjeta con el nombre de un valor (Justicia, Paz, Amor, etc.) Juntos reflexionarán:
La alegría que nos da el recibir un regalo y sobre el valor que se recibe como regalo.
Luego,
en un segundo momento, se trabajará reflexionando acerca de:
Iluminación
La Eucaristía, Misterio de Comunión – Ver: Apartado de Iluminación – Primera Parte
Se intercambian regalos entre los participantes del encuentro,
con el tema de fondo
“Eso que soy, esto te doy” Eduardo Meana.
Gesto de querer compartir aquello que Dios nos regaló, al igual que el compartió su propia vida con todos los hombres.
“JESÚS
ILUMINA CON EL PERDON LA VIDA DE LOS HOMBRES”
El animador, reflexionará, junto con el grupo, acerca de la oscuridad que rodea al grupo en el lugar en el que están. La misma, no permite ver claramente al hermano que tengo al lado, como así tampoco los objetos que me rodean. Así también el pecado nos enceguece y no nos permite ver a Dios, a nuestros hermanos y nuestra propia vida.
La luz que brinda ese pequeño cirio en el lugar a todos ellos, signo de la Presencia de Cristo, que ilumina nuestras vidas, disipa nuestras tinieblas y rompe con el pecado y sus consecuencias.
Luego,
trabajamos en pequeños grupos y anotamos en un afiche:
Iluminación
Se podría cantar Zamba del Perdón.
Lectura: Jn. 7, 12.
Se enciende el reflector que iluminará directamente a Jesús Sacramentado, que estará expuesto para un momento de Adoración que realizarán todos juntos para dejarse así iluminar por la Luz del Perdón, que nos regala el Señor por su infinita Misericordia.
“CON
JESÚS MANOS A LA OBRA”
Recursos:
Se trabajará
en grupo, luego, sobre:
Iluminación
En las manos de papel, entregadas al principio del encuentro, anotar, que gestos de colaboración se comprometen a poner en práctica cada uno.
Cantando “Señor toma mi vida nueva”, cada uno de los participantes, pega en el mapa de Argentina las manos con su nombre y su compromiso, como signo de querer poner manos a la obra en la reconstrucción social, en la instauración del Reino de Dios en medio nuestro.